Esto si es una elegía.

Hoy recibí la noticia. Estas cosas tienen la mala maña de llegar tarde cuando estás a un océano de distancia. La espera fue larga, como siempre lo es para aquellos que esperan, pero sé que estuviste rodeado hasta el último momento de voces y manos amadas, regalándote palabras de vida y caricias de esperanza, buscando que un día abrieras los ojos y todo quedase atrás como una anécdota, un mal sueño.

Escribo hoy sin realmente entender el vacío que dejas en tu familia, he visto sus caras en mejores tiempos, las que hoy tienen me las contaron e imagino su dolor, pero lamentablemente no estoy ahí para compartirlo. Estuve a tu lado y al de tus hermanos cuando en la tierra descansó tu padre, pero no estaré al lado de tus hijos cuando hoy te toca descansar a ti.

Esta humilde ofrenda existe pare decirle al que la lea que te recuerdo. Recuerdo tus caminatas calmadas en la plaza del Añil, buscando caras conocidas y conversaciones fáciles, con frente sudorosa y panza orgullosa, para olvidarte un rato del ejercicio obligado. Recuerdo tu sonrisa tatuada en cualquier excusa de reunión familiar, por encima de todo y de todos, siempre alumbrando los temas triviales o difíciles. Recuerdo tus palabras de orgullo por mis logros y los de mi hermano que apenas comenzamos esto de vivir. Recuerdo que no me dejabas darte la mano y de inmediato me abarcabas con tus brazos para estamparme un beso paternal en la mejilla y decir “Dios me lo bendiga no joda”. Recuerdo las palabras de amigos que te admiraban como profesor para yo poder decir con una sonrisa “él es mi primo”. Recuerdo que no nos vimos tanto como se espera de una familia, que por muchos años compartimos el mismo vecindario y nuestros encuentros eran el resultado de una compra apurada de pan o de buscar el periódico el domingo, que al irme a la capital mis días en casa eran cada vez más escasos y las reuniones de primos más aún. Recuerdo tu ejemplo fraternal, el siempre buen consejo, el modelo a seguir para tus hijos.

Ya no te aburro más con palabras que nunca oirás, por estas alturas te debes estar poniendo al día con mi tío Manuel, mi tía Alicia y Elías. Ya tendrás tiempo para los otros que también nos dejaron.

Te recuerdo primo Adolfo, que Dios te tenga en la gloria.

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4 comentarios en “Esto si es una elegía.

  1. Es dificil primo, leer a traves de las lagrimas. No son lagrimas de tristeza, pues, hay que llorar a los caidos, pero no como los que no tienen esperanza.Tus palabras alivian, refuerzan y reconfortan. Quizas la vida no nos ha permitido conocernos como yo hubiese querido, pero tu sabes que te quiero, a pesar de las distancias y del tiempo.La sangre llama y nos acerca, en este mundo, a donde lo unico que tenemos es el soplo, es bueno saber que te tengo a ti y que somo familia.Gracias de nuevo primo y gracias a Dios por tus talentos.Un abrazo.Javier Blonval

  2. Ahora si tengo chance de comentarte, hermosisimo lo que escribiste, muy digno de ti. A Elias lo queria como mi propio primo, Dalia es mi hermana y Adolfo mi compañero,Asi que a los Blonval los tengo en mis pensamientos, este año fue duro para todos pero siempre tendremos los recuerdos y las palabras. Gracias por el Cheer up, besos y cariños…

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